Cómo preparar una entrevista de trabajo, paso a paso

Un plan para preparar tu entrevista de trabajo, desde investigar la empresa hasta armar historias con el método STAR, elegir tus preguntas y anotar lo aprendido.

Por G3 Infotech

4 minutos de lectura

Una entrevista no es un examen con una respuesta correcta. Es una conversación en la que las dos partes intentan averiguar si el trabajo tiene sentido. Prepararte bien no es memorizar respuestas: es llegar sabiendo qué quieres mostrar y qué necesitas descubrir.

Antes: entiende el puesto y la empresa

Vuelve a leer la descripción de la vacante y marca los tres o cuatro requisitos que parecen más importantes. Para cada uno, piensa en una experiencia tuya que demuestre que puedes hacerlo.

Después investiga la empresa: qué vende, a quién, cómo gana dinero y qué noticias recientes hay sobre ella. Si sabes quién te va a entrevistar, mira su perfil profesional para entender su área. No es para sacarlo en la conversación como curiosidad, sino para ajustar el nivel de detalle de tus respuestas.

Revisa también el formato: cuántas etapas, cuánto dura cada una, si es por video o presencial y si habrá una prueba técnica o un caso práctico.

Arma tus historias

La mayoría de las preguntas de comportamiento se pueden responder con unas pocas historias bien preparadas. Una forma habitual de ordenarlas es el método STAR:

  • Situación: el contexto, en pocas frases.
  • Tarea: lo que estaba a tu cargo.
  • Acción: lo que hiciste, con detalle. Di "yo", no solo "nosotros".
  • Resultado: qué cambió y qué aprendiste.

Prepara entre cinco y siete historias que cubran temas frecuentes: un proyecto del que estés orgulloso, un conflicto que resolviste, un error y lo que hiciste después, una decisión difícil, un plazo ajustado, algo que aprendiste por tu cuenta. Una misma historia puede responder a varias preguntas.

Preguntas que suelen aparecer

  • "Háblame de ti." Responde en uno o dos minutos: qué haces hoy, qué hiciste antes que importe para el puesto y por qué te interesa esta oportunidad.
  • "¿Por qué quieres trabajar aquí?" Usa lo que investigaste de la empresa y conéctalo con lo que buscas para tu carrera.
  • "¿Cuál es tu mayor debilidad?" Elige algo real que no sea central para el puesto y muestra qué haces para mejorar.
  • "¿Por qué quieres dejar tu empleo actual?" Habla de lo que buscas, sin criticar a tu empresa actual.

Practica en voz alta

Pensar una respuesta no es lo mismo que decirla. Practica en voz alta, grábate si puedes y escúchate. Fíjate si das vueltas al principio, si la historia tiene un final y si la respuesta pasa de dos o tres minutos.

Simular la entrevista con otra persona ayuda mucho. Las herramientas de simulación también sirven para practicar el ritmo. G3 Apply incluye un simulador de entrevistas entre sus herramientas de IA, donde un reclutador virtual hace preguntas en el contexto de la vacante que elijas y comenta cada respuesta.

Lleva tus propias preguntas

Casi siempre hay un momento al final para tus preguntas. Úsalo para descubrir lo que te importa:

  • ¿Cómo es un día o una semana normal en este puesto?
  • ¿Qué se espera de la persona en los primeros meses?
  • ¿Cómo sabe el equipo si el trabajo va bien?
  • ¿Cuáles son los siguientes pasos del proceso y en qué plazo?

El día de la entrevista

  • Si es por video, prueba la cámara, el micrófono y la conexión con tiempo.
  • Ten a mano el currículum que enviaste, la descripción de la vacante y tus notas.
  • Si no entiendes una pregunta, pide que la repitan. Si no sabes la respuesta, explica cómo la averiguarías.

Después

Anota qué te preguntaron, cómo respondiste y qué harías distinto. Esas notas te sirven para la próxima entrevista, aunque sea en otra empresa. Envía un mensaje breve de agradecimiento si encaja con el proceso y apunta la fecha en que quedaron en responderte.

Ninguna preparación garantiza el puesto. Lo que sí hace es ayudarte a estar más tranquilo para mostrar lo que sabes, y más atento para decidir si ese es el trabajo que quieres.